Fin de temporada,
por este año ya está bien, desde hoy las cosas con calma y con un poquito más
de relax.
Lo que pueden
cambiar las cosas en uno meses.
El 2014 fue un
año aciago, deportivamente hablando, de todo lo que me había propuesto solo conseguí
terminar la maratón de París y lesionad, creo que lo pague después, desde
junio, los dos tendones de Aquiles lesionados, abandone mi primera carrera en
el Trail de As Pontes y poco después la Xtreme Lagos, menos mal que puede
arrastrarme por la Behovia. Con todo esto tenía dos opciones, o para unos
cuantos meses como me recomendaron, o ver si trabajando mataba al bicho, je,
je.
Salió la segunda
y le verdad es que me ha ido de miedo, maratón de Barcelona y cinco pruebas de
monte de más de 40 km, aunque en O Courel iba para la ultra y me quede a la
mitad. Perooooo, he acabado las dos que deje a medias el año pasado.
Nos encontramos
con parte de la expedición del CAS en Cangas de Onis, recogiendo los dorsales,
15 corredores y por lo menos 2.000 acompañantes. Pensaba yo en lo bien que lo
iba a pasar Alberto al día siguiente haciendo churrasco para todos esos
animalitos que poco a poco nos iríamos juntando en el hotel.
Tocaba una cenita
rápida y a intentar dormir, que aunque nos iban a llevar hasta la salida con lo
que me cuesta conciliar la noche previa necesitaba tiempo.
Desayuno y primera
preocupación, las siete de la mañana y día totalmente despejado: “calor me
temo”
El Repelao, me pareció
una copia del año pasado, hasta los corredores me parecía conocidos, supongo
que por lo nervios, fotos, ultimas emergencias, nos vemos en Cangas, etc, etc.
Preocupación por
pasar el corte de Covadonga, el tiempo parece suficiente, 5 horas para 25 km
pero a los “humanos” nos va a costar, lo sé porque me quede allí el año pasado
y conociendo el terreno, más respeto a las bajadas que a las subidas.
Desde allí se ve
la Cruz de Priena, primer hito, muy arriba, je, je.
El primer tramo
de asfalto es bastante corto, uy no da tiempo a que se estire el grupo por lo
que en las primeras rampas de tierra atascos, no llegamos a estar parados, pero
vamos despacio hasta para mí.
Los del Club no s
vamos separando, yo me quedo con Trillo, aunque en el Zig-Zag nos vemos todos.
Sorpresaaaaa, aun
no habíamos llegado al km 3 cuando noto fuerte un pinchazo en la pierna, pienso
que me he enredado con una silva, pero una mierda cuando miro, una avispa
estaba intentando llevarse medio jarrete
del Grinch, “esta cabrona no muerde a nadie más” aplastar la aplaste, pero dos días
después me sigue molestando…. Lo peor es que no soy el único a Javi también, y
por los que pudimos hablar a un montón de gente.
Bien hasta Priena,
ahora una zona de subidas y bajadas, camino de La Huesera nos alcanza Miguel, que
va como un tiro el maldito, Alberto, Cris, Hugo, Tomas, todos animando allí con
las banderas gallegas como mola…
Antes de llegar
al avituallamiento, ya escucho a mi hija llamándome, hay bastante gente, y toda
la familia, besos abrazos:
- ¿Cómo
vas?
- Mucho
mejor que el año pasado
- Venga
corre campeón,
-
¿Nos
vemos en el Ercina?
-
Claro
Arranco de nuevo
con Trillo, a Miguel ya ni lo veo.
Seguimos
subiendo, La vega del Comella, siempre me impresiona, aunque la zona la
conozco de sobra, paro de
vez en cuando para ver lo que me rodea, si no ¿a qué coño subo yo hasta allí?.
Por allí corremos bastante, el terreno
se presta.
Venga, a por El
Escaleru, de correr nadita, caminamos, a buen ritmo pero camínanos, de nuevo
Berto, Tomás, Hugo, y un poco más arriba las familias ese es la mejor inyección
energética, ni geles ni hostias.
A esas alturas yo
ya estoy cocido, aunque hace menos calor que el año pasado, para mi es
demasiado, hay una chica de aspecto oriental que viene haciendo la goma con
nosotros desde hace unos km, no lleva
A repostar, esta vez
no me pasa lo de O Courel, ya aviso a mi compañero:
- - Yo
voy a comer, a beber y a arrancar despacio para que no me siente mal.
- - Ok
Nos alcanza Jeff y continuamos juntos, ese tramo
bordeando los lagos, en muy bonito, y sirvió de descaso andes de la subida a la
Porra.
Me doy cuenta de
la diferencia con el 2014, asciendo caminando hasta arriba sin parar el año
pasado ni se las veces que me detuve, las piernas no iban.
Parada a observar
las montañas, hasta aquí los paisajes han sido acojonantes
Ahora viene lo
más difícil, la bajada hasta la Santina, unos cuantos km bastante complicados.
En el primer
descenso me comenta Jeff:
-
Estas
son las bajadas que te las ponen en el km 5 y te encantan pera ahora ya jode.
Tercera posta,
rápida cargar agua y vía.
Noto como se me
van cargando las piernas según descendemos, pero me encuentro bien y sobre todo
bien de cabeza y convencido de que esta vez sí.
- - No
nos sobra mucho – dice Trillo – como mucho un cuarto de hora.
- - Nos
sobra más.
- - ¿Te
has dado cuenta del silencio?
-
No me
había fijado, pero vamos como diez corredores y no se escucha nada…
Vega de Orandi y
piedras y más piedras húmedas a toda leche hasta el santuario.
Las 13:20, 40
minutos antes del corte, ahora sí que paro, tranquilo aunque Javi se está
impacientando, aprovecho para darme árnica en las piernas me temo que se pueden
avecinar calambres.
Covadonga está
lleno de militares de todo tipo, a ver si me acuerdo de averiguar porque.
Esta subida es
quizá la peor para mí, se me hace larguísima, sobre todo en la segunda parte
cuando se acaban los árboles, desde a allí el resto de la prueba ya sería toda
al sol. Un miembro de la organización nos indica donde hay un grifo con agua
fría.
El terreno en
mucho más favorable y las vistas de ese macizo de los picos invitan a
disfrutar.
Fede que se había
quedado un poco me alcanza y me supera, prefiero
ir a mi bola, a mi ritmo y sin apurarme, me pasa también Jeff en la última
subida hasta el monte ese de las antenas…
Arriba de nuevo
Hugo y Tomás dando ánimos, me piden agua:
-
¡Que
huevos tenéis! Esto tenía que ser al revés, je, je.
En la bajada me
adelanta yo he vuelto a trotar.
Sigo bajado hasta
un pequeño descuelgue, otra vez Berto, Cris, etc… ya estamos al lado.
En el último
avituallamiento, ya voy llorando por una cerveza, hasta las narices voy ya del
agua, ¡Por dios algo con sabor! (y que no sea isotónica)
Sigo corriendo,
la última subida y el resto de la bajada por una arboleda al lado de Cangas.
- - A ver
si están los críos en la llegada, me encantaría entrar con ellos en la meta.
Últimos
quinientos metros por asfalto , y allí están, les pido que vengan conmigo se
vienen a mi lado tengo mi clásico nudo en la garganta que se aprieta a ver a
toda la tropa del CAS en la última curva
aplaudiendo, y por fin la alfombra, me abrazo a los críos y espero por el
resto, vale sí, soy un poco bobo, pero se me caen las lágrimas otra vez…
Hala, ya está
hecho, patitas a la piscina de hielo, plato de espagueti y al físio.
Van llegando los
que aún faltaban con las banderas gallegas y me imagino que con la misma cara
de alegría que traje yo….
El remate
perfecto, churrascada y cientos de cervezas en el hotel con la familia del
CLUB. De verdad que no se me ocurre mejor fin de semana , mejor gente y mejor
remate de temporada.
Dos días después,
pensando en la próxima.
Gracias a todos
los que vinisteis, a los que corristeis y sobre todo a los que no y nos aguantáis, os queremos en la
próxima.
En el CAS todo el
mundo cuenta para hacernos más grandes.